Alec tomo a Mariana por su blusa, arrugo la tela a tal punto que incluso logro alzar su cuerpo un par de milímetros por encima de la cama y mientras él hacía eso, Mariana no aparto los ojos de los suyos, a pesar de su actitud salvaje, Mariana intuyo que tal vez podía encontrar en él algo más, algo rescatable, pero mientras tanto primero debia averiguar como era su oscuridad.
—¿No tienes miedo?—pregunto Alec estrujando la tela hasta que su mano se cerró en un puño y logro alzar más a Mariana pa