MANSIÓN DE ANTONIO*La pequeña Lilia, de cinco años, subió las escaleras llevando una cesta que contenía su paleta helada.Corrió hacia la cocina, donde vio a su niñera acomodando diferentes tipos de frutas en una cesta. Alejandro entró de repente con su patineta en mano.—¿Todo está preparado, niñera? —preguntó Alejandro, y ella asintió.—¿Dónde están mamá y papá, por Dios? —murmuró.—En su habitación, obviamente —respondió la niñera, y ambos, Alejandro y Lilia, corrieron d