Miré a mi alrededor de nuevo, con la confusión revolviéndose en mi mente. ¿Qué demonios estaba pasando?
—Aah, te ves confundida —comenzó el Lobo.
—Déjame presentarte al resto de la familia. Este es Osric. —Señaló al que estaba agachado sobre la mesa—. Y ese es Elian. —El adolescente.
—Eilis...
—¡Cállate, Aria! —espetó él. Ella se sobresaltó, y sus lágrimas cayeron con más fuerza—. ¡Míralos! ¡Mira lo que nuestro preciado padre les hizo!
—¡Sabes que no es su culpa! —respondió Aria gritando.
—No,