Exhalé un suspiro. —¿Qué pasa con él ahora? —Lord Arden se estaba convirtiendo en una espina permanente en mi costado.
—Ha comenzado a aliarse abiertamente en contra del rey.
—¿Qué? No iría tan lejos. Eso es traición.
—No si el Consejo lo apoya —replicó Camden—. Todavía están furiosos porque tu padre actuó a sus espaldas para unirte a Raven.
—Pero Raven ha demostrado que es capaz de ser mi pareja —argumenté—. ¿No es eso lo que importa? —Al parecer, no. No debí ser tan ingenuo como para pensar q