Charlotte iba sentada en el taxi, contemplando la belleza de la ciudad al caer la noche. Era una ciudad pequeña, pero rebosaba vida. La gente se veía alegre y orgullosa de su herencia cultural. Había algo especial en ver a un pueblo que aún conservaba sus antiguas tradiciones y les daba tanto valor.
Se dirigía a la fiesta de Nochebuena de Williams y ya le había dado la dirección al taxista. Estaba bastante lejos del hotel donde se hospedaba; de hecho, se encontraba en otra zona de la ciudad, un