Williams llegó al aeropuerto listo para marcharse, pero debido al pronóstico del tiempo, el vuelo se retrasó una hora. No quería regresar al hotel, ya que estaba a veinte minutos en auto, así que decidió quedarse en la sala de espera hasta que el vuelo recibiera la autorización para despegar.
No dejaba de preguntarse qué había hecho mal para que ella rechazara su propuesta de forma tan directa. Sabía que había algo que ella no le estaba contando y, por mucho que deseara saberlo, esperaba que no