Capítulo 97: El Despertar de los Sentidos
Laís
Sus palabras seguían resonando en mi mente, vibrando en cada terminación nerviosa de mi cuerpo. Futura señora Phelps. Nunca imaginé que un nombre pudiera contener tanto peso, tanta promesa y tanta paz.
Mirar el anillo en mi dedo era como mirar el sol; era la prueba de que el invierno de mi pasado por fin había terminado. Nathan no era solo el hombre al que amaba; era mi destino manifiesto.
Pero cuando susurró que íbamos a empezar, la paz dio paso a