Capítulo 132: El Sabor del Regreso
Nathan Phelps
Perder el conocimiento es como ser devorado por un océano de alquitrán. No hay luz, no hay sonido, solo un vacío donde el tiempo deja de existir. Mis últimos recuerdos eran destellos inconexos: el olor a pólvora en el patio de la Interpol, el brutal impacto que pareció hacer añicos mis costillas y el rostro desesperado de Chen en el asiento trasero del SUV.
Recuerdo haber oído voces, gritos que parecían llegar desde kilómetros de distancia, y una