Capítulo 72: El Despertar de la Pesadilla
Laís Mendes
Despertar fue un proceso lento y confuso. Mis sentidos fueron regresando poco a poco, pero lo que me devolvió a la realidad fue el calor. Un calor sólido y firme bajo mi mejilla. Tardé unos segundos en procesar dónde estaba, hasta que enfoqué la vista y vi un pecho musculoso y ligeramente bronceado justo debajo de mi rostro.
Intenté incorporarme de un sobresalto, con el corazón desbocado, pero sentí unas manos grandes y firmes rodeándome la