Capítulo 104: La Sangre en las Manos de la Traición
Rafael Monteiro
Sentía el peso de la mirada de Alexander Sterling sobre mi espalda, un ancla que me impedía dejarme arrastrar por la corriente de furia que amenazaba con llevarme. Ya no era el Rafael que cenaba en familia; era el espectro de un imperio al que aquellos hombres temían y respetaban.
Cada palabra que salía de mi boca era calculada, fría como el acero de las vigas que sostenían aquel húmedo almacén.
La conversación con Markov fluía