Capítulo 100: El Rugido del Depredador
Rafael Monteiro
El asfalto de Londres estaba frío, pero la sangre que corría por mi frente hervía. Sentía como si me hubieran arrancado a la fuerza una parte del pecho. El eco del grito de Laura y el terror en los ojos de Enzo eran las únicas cosas que daban vueltas en mi mente, como un disco roto y cruel.
Sentí unas manos firmes sujetándome por los hombros. Andrew acababa de llegar con refuerzos, con la mirada recorriendo la escena con una precisión quirú