Capítulo 40 —Te dio, papá
Narrador:
Roman entró a su despacho en la mansión como un huracán. Se quitó el abrigo y lo lanzó sobre el sofá de cuero con un gesto brusco, antes de servirse un trago de whisky y vaciarlo de un solo golpe.
Dominic, que estaba sentado en el sillón frente al escritorio, lo observó en silencio, dejando que el jefe procesara su frustración antes de hablar.
—¿Y bien?
Roman apoyó las manos sobre la mesa, exhaló despacio y, sin mirarlo, murmuró:
—Dorian dice que no puede hac