Capítulo 144 —Las esposas
Narrador:
El sonido del portón metálico sacudió la mañana. Sasha, que estaba en la sala del segundo piso revisando un libro, se asomó por la baranda. Alcanzó a ver a Dominic entrando rápido, sin siquiera saludar. Eso ya era raro.
Roman, abajo, acababa de dejar una carpeta sobre el escritorio cuando lo vio entrar.
—¡Diablo, mal*dita sea...! tenemos un problema.
Roman alzó la mirada.
—¿Qué tipo de problema, Dominic?
Antes de que su amigo pudiera responder, se escucharon p