Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa pareja no tardó mucho más en salir, ajena al hecho de que, la mujer que se suponía que debía estar cuidando a los trillizos, estaba a sus espaldas y conspiraba para separarlos desde el mismo momento en que se habían prometido estar juntos.
—¿Crees estar en condiciones para bailar? —preguntó Mario a Luisa cuando pidieron al valet que les consiguier







