46. ELLA ESTA ENFERMA.
Lía
Me quedé de piedra, procesando todavía lo que había escuchado. La posibilidad de que estuviera embarazada me parecía imposible, y más aún si estaba enferma. Era una idea absurda, pero no podía evitar que rondara en mi cabeza. Sin embargo, no tenía ningún síntoma de embarazo. Solté un largo suspiro, tratando de despejar mi mente, y esbocé una sonrisa amplia. No quería preocupar a la madre de Arthur, quien me observaba con una mirada inquisitiva. Le dije que solo era estrés acumulado por mi t