45. PREOCUPADA.
Lía
Me encontraba al borde de un abismo emocional, con una mezcla de deseos contradictorios que me desgarraban por dentro. Quería salir corriendo, gritar hasta quedarme sin voz, llorar hasta que mis lágrimas secaran por completo mi angustia. Pero no podía. No aún. Las palabras del médico seguían resonando en mi cabeza, como un eco persistente que no me dejaba en paz. Una masa acumulada en mi cerebro, había dicho. Necesitaba hacerme más exámenes para determinar su naturaleza. Pero el solo hecho