Mundo ficciónIniciar sesiónYana entró al edificio y subió, encontrándose con Jane en el ascensor.
Las puertas del ascensor se cerraron lentamente, aislando el ruido del exterior. En ese momento, solo estaban Jane y Yana en el ascensor. Jane levantó la barbilla con arrogancia y, con una sonrisa falsa, asintió a modo de saludo.
Yana sonrió levemente y, con cortesía, respondió:
—Buenos días, Jane.
Luego se dio la vuelta, de es







