Logan salió de la oficina con su maletín y arrastrando una maleta, y Bill se levantó de inmediato para ayudarle con la maleta. Logan se la entregó a Bill y, dirigiéndose a Jane, dijo:
—Ya es hora, vámonos.
Jane ya había terminado de recoger sus cosas y, al escucharle, lo siguió de cerca, aunque su mirada seguía fija en Yana.
Yana ajustó su maleta y apagó el ordenador.
Cuando terminó con esas tareas, Logan llegó a su lado y, con un tono muy suave, dijo:
—¿Hay algo que necesites que te ayude a ll