Punto de vista de Bella
Las siguientes veinticuatro horas fueron como caminar por un pasillo interminable de ruido blanco y tictac de relojes. Los hospitales tenían esa energía.
No había planeado quedarme. Había pensado regresar a Estados Unidos ese día, a los brazos de Cole y a su calidez que me hacía olvidar las grietas de mi alma. Pero la silenciosa insistencia del médico en que Rose permaneciera bajo observación me obligó a hacer una pausa, y esa pausa se alargó hasta convertirse en un día