Punto de vista de Bella
Era una hermosa mañana. La casa estaba en silencio. Cole se había ido a trabajar al amanecer, pero su colonia, aún tenue en el aire, se aferraba a las sábanas y al aire. Me senté en el borde de la cama, con las palmas de las manos apoyadas en las rodillas, y mi mente se agitaba con pensamientos que se negaban a silenciarse.
Habían pasado horas desde que el coche de Cole desapareció por la entrada, y en esas horas, me había decidido. Mi decisión me pesaba, pero al mismo t