Por esta razón, él no la quería en la empresa; ella estaba hecha para muchas cosas pecaminosas, pero no para trabajar en una empresa de publicidad.
Ya Victoria se disponía a marcharse. Terminó de recoger su carpeta, su teléfono móvil y saldría de la oficina; no quería estar cerca del tramposo de Andrés.
- Señorita Victoria, necesito hablar con usted sobre un pequeño asunto.
- Estoy muy ocupada, puede ser luego.
__ Tiene que ser ahora, es urgente. Andrés se había puesto entre ella y la puerta, o