—¿Acaso no le vas a decir nada a tu noviecita que está coqueteándole a mi prometido?
—¿Y tú no le vas a decir nada a tu prometido?
—¡Claro que me las va a pagar, y ella también por zorra!
—¡Con Victoria no te metas, de ella me encargo yo!
—¿Y qué le vas a hacer? —preguntó Brenda con cinismo.
—Eso no es asunto tuyo.
—Aunque, viéndolo bien, tú y yo deberíamos darle una lección a ese par de desgraciados.
—¿Y cómo sería esa lección? —preguntó Daniel con una sonrisa burlona.
—¡No lo sé! —Brenda empe