Sabía que la mayoría de las personas en el mundo eran unas traidoras, pero no esperaba eso nunca de Victoria. La tenía en un concepto muy elevado y ahora se daba cuenta de que era igual o peor que todos. Se estaba metiendo con un hombre casado, que podría ser su padre; y él, Antonio, casado con su tía, le estaba siendo infiel con esta jovencita. No soportaba tanta traición; decidió salir y buscar un poco de aire. A ninguno le perdonaría lo que estaban haciendo; una copa de licor en este momento