Andrés tenía que viajar, pero a última hora decidió asistir al foro de manera remota. No estaba de humor para salir de la ciudad sabiendo que Victoria llegaba a la empresa vistiendo prendas cada vez más atrevidas. Aquello le molestaba... y mucho.
Al día siguiente, Victoria volvió a elegir un atuendo muy llamativo: un vestido negro ajustado, tacones altos y un elegante abrigo. Después del trabajo almorzaría con uno de los jóvenes ejecutivos de la empresa, y la idea la entusiasmaba, pues pensaba