Sin salida, Verónica lucha contra su deseo que cada vez es más fuerte.
Alejandro juega con sus labios, mientras que con su mano derecha, empieza acariciar su muslo.
_No te resistas, ¿Para que negar más esto?_ Le pregunta Alejandro_ Mientras sube más su mano.
Verónica ya no puede resistirse más, así que se deja envolver por la pasión, correspondiéndole a Alejandro sin pensar en las consecuencias.
Él la lleva hacia su cuerpo y empieza a besarla con una pasión desbordada,, muerde sus labios