La noche había llegado a la bella isla de Sicilia, Ana Paula preparaba la cena para su querido abuelo, pero mientras lo hacia, sus lágrimas salían de sus ojos sin ella poder hacer nada.
_¿Qué pasa mi amor? _ Le Pregunta el cansado y fatigado hombre_ Mientras le toma la mano tiernamente.
_ Hoy descubrí que el dinero puede comprar todo abuelo_ Dice ella con tristeza.
Su abuelo hace un gesto de negación con la cabeza, y con seguridad le dice:
_ No, eso no es cierto hija, el dinero no puede comprar