CAPÍTULO 83: NO DEJARÉ QUE LA LASTIMES
La noche en la montaña se había vuelto una batalla de voluntades y fuerza. Thane se encontraba frente a su padre sabiendo que la única manera de salvar a Akira era enfrentarlo. La tensión que había en esa cueva era opresiva, y aunque el rugido del dragón ya no se escuchaba, el peligro seguía latente. La montaña parecía contener la respiración, como si supiera que el desenlace estaba cerca.
—No dejaré que la lastimes —gruñó Thane, con los ojos inyectados en