CAPÍTULO 55: TERROR
Akira despertó en la oscuridad, con una sensación de frío que le calaba hasta los huesos. Su cabeza palpitaba con fuerza, como si hubiera recibido un golpe, y su cuerpo estaba adolorido. Abrió los ojos lentamente, esforzándose por enfocar la vista. Lo primero que percibió fue el sonido de susurros temblorosos y llantos ahogados. Cuando por fin pudo ver con claridad, se dio cuenta de que estaba atrapada en una jaula.
A su alrededor, otras mujeres, todas jóvenes, parecían igua