Selene
Continuamos lavando vegetales y haciendo conservas de frutas para almacenar. Kaiya me enseñó a curtir pieles y a cómo coser mis propios diseños de ropa, aunque me explicó que, al llegar los cazadores, las pieles se repartían entre las hembras de mejor posición, y algunas de ellas eran lo suficientemente agradecidas para obsequiarle sus sobras a las hembras Omega de la manada. Los machos podían conseguir sus propias piezas.
—En ese caso, creo que me quedaré desnuda —resoplé entornando los