Selene
Me atreví a mirarlo después de unos segundos en los que todos se quedaron en silencio, esperando mi reacción. Le lancé una mirada furiosa que hizo jadear a algunos y reír a otros, pero no a Ilan, él bajó la mirada a su plato y comenzó a llenarlo de todo lo que había en la mesa, completamente indiferente a mí.
—No lo repetiré, humana —espetó sin dirigirme la mirada.
—Sí, Alfa —respondí tajantemente, pero no me moví. Me estremecí al sentir unas manos sujetando mis hombros desde la espalda