Ilan
—Reuniré a los lobos para que ayuden a rastrearla… —ofreció Garo y comenzó a caminar, pero lo detuve.
—No. Yo la buscaré, vayan a descansar. No puede haber ido demasiado lejos.
—Pero…
—Nada —lo corté antes de que tratara de convencerme de lo contrario. Selene era mi asunto y sabía quién podría localizarla más rápido que nadie. Si bien yo tenía grabado su olor en mi memoria, sabía que Bosco, o «Rocky» como ella le llamaba, haría un mejor trabajo rastreándola.
Aún no podía entender por qué,