Ilan
No estaba seguro de lo que haría al encontrar a Adrik y sus secuaces. Él había sido mi mejor amigo desde que éramos apenas unos cachorros, hermanos de diferentes madres; lo amaba y respetaba como si en verdad compartiéramos sangre, pero esta vez había ido demasiado lejos.
Se atrevió a poner sus manos sobre Selene sabiendo lo importante que era para mí, pues, de no saberlo, no se me ocurre otra explicación para llevársela. Una humana no servía de nada a sus planes de hacer crecer a su manad