Lumen
Me mantuve aferrada a él a pesar de su notable ira creciente. No le tenía miedo, no era como antes, yo sabía que algo le estaba sucediendo y no iba a parar hasta que habláramos sobre eso.
Seth me miró como si quisiera matarme.
—Juegas con fuego. —dijo, con sus ojos fijos en mí. —No deberías hablarme ahora.
Después de todo lo que ocurrió, estaría furioso, lo veía, podía oler incluso su rabia de no haber podido desafiar a la reina. A él no le agradaba en absoluto seguir órdenes. Eso era una