Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Quién eres? —Ajusta su agarre y hago una mueca de dolor y repugnancia—. ¿Eres alguna puta de Abel? Porque sí es así…
Alguien toca la puerta y entra la misma enfermera de antes.
—Oh, me alegra que haya encontrado a su primo, señorita, temí que se perdiera y ap







