En su propia trampa.
Durante el escándalo, Doris, el ama de llaves que siempre había estado al servicio de Ángel, fue quien le llamó e informó del escándalo que se había armado en la sala de su casa.
Él no le prestó mucha atención hasta que ella le dijo que había llegado una señorita de nombre Emilia y que las dos estaban discutiendo horrible en la sala. Solo en ese momento él decidió abandonar la reunión y salir a su mansión para enterarse de lo que estaba sucediendo. No entendía por qué motivo Emilia había ido a