Ada solo podía respirar pausada y tranquilamente, buscando controlar las emociones mientras su mente organizaba el siguiente paso. Se había negado a pronunciar palabras y solo afirmaba o negaba con respecto a las indicaciones médicas.
Ángel en dos ocasiones se acercó a ella para reclamar por lo que había hecho, pero ella solo lo miraba con desprecio por su rápida traición.
—Todo fue un juego ¿Pensaste celebrar por sobre mis ruinas? No sabes lo importante que es un hijo para mí.
Ella solo podía