Dorian no fue capaz de dormir, observaba el cuerpo de su amante a su lado, ella estaba profundamente dormida, suspiro con pesar, se sentía intranquilo, salió de la cama colocándose una larga bata de seda color negro con detalles rojos, camino en la penumbra de la madrugada hacia la biblioteca, fue buscando a alguien en especial.
— Sentí que me llamaba aquí — dijo el joven príncipe—, su majestad.
— Bueno, se que mi hija no esta en sus aposentos, fue fácil adivinar donde estaba— la reina Qu