La tormentosa mañana llego mucho antes de lo que hubieran querido, cuando Keith abrió los ojos ella ya se había marchado, se quedo mirando el techo un momento, emitió un largo suspiro, tenia que ponerse de pie en algún momento, aunque tenia mas ganas de quedarse en cama, no tenía ánimos para nada.
— Su alteza— uno de sus guardias entro a la habitación—, la señora Anne solicita su presencia con urgencia.
— ¿Para qué? — pregunto mirando apenas al soldado.
— No me lo ha dicho, alteza— adm