Mijaíl
—Realmente veo innecesario esto —Le dije a Diana mientras prendía los botones de mi esmoquin.
—Es el lugar perfecto para que te disperses un poco, seguramente estarán tus padres, allí podemos hablar con él si quieres.
—Veo difícil que en una fiesta pueda convencer a mí padre de sacar a Svetlana de allí.
—No vas a hacerlo tú, seré yo —Dijo Diana desde el tocador dónde retocaba su maquillaje.
—¿Cómo vas a convencer al señor Vladimir?
—Tengo algo que tu no.
—¿Así? Te escucho.
—Soy mujer y