Esos minutos en el ascensor camino al primer piso se sintieron para Liz como una eternidad, en cambio para Howard fueron simplemente un par de segundos.
«Algo tienes que hacer» pensaba «No puede ser que esta chica no quiera nada conmigo, primero me atrajo su parecido hasta agresivo en esa personalidad que tanto me gustaba de Alice cuando la conocí, pero debo admitir que Liz la supera en todos los aspectos» seguía pensando mientras prácticamente se la comía con la mirada.
Ahora estaba ahí, en es