El Alfa Luca estaba completamente enojado. Su furia crecía a medida que sus lobos se quejaban por el territorio que el infeliz de Kayden le había robado. Él jamás entendío porque ese infeliz le había entregado esos territorios a su padre hace años, pero eran suyos, eran de la manada Rogue.
La tensión en la sala era palpable, y la presión de sus súbditos por una solución lo abrumaba. Sabía que estaban ansiosos por una respuesta, pero Luca no quería arriesgar a su manada en una guerra prematura.