Sarah
James tal vez no notaba que sus palabras lejos de calmar las cosas solo avivaron el fuego. Camello se aferraba a su brazo, tratando de atraer su atención, más sus ojos permanecieron fijos en mí. -Que pena-... Nicolás tenía una aura retadora, -Pero, tu desgracia ha sido mi fortuna-
Ví a James cerrar el puño, pero no intentar nada en contra Nicolás. Por fin Nicolás y yo nos apartamos mientras que el llanto patético de Camille aún se oía detrás de nosotros.
Sentí pena por Camille, aunqu