Nicolás
Cuando Sarah aparecio ante mí, los ojos se me inyectaron en sangre. La temperatura se elevo a traves de mi cuerpo y mis oidos silvaban. Pero, aun en mi confusión no pude evitar notar como algo en su interior cambiaba y una especie de oscuridad de apoderaba de ella.
Sus habituales ojos expresivos, esos con a habilidad de calentar mi entumecido corazón, ahora sin brillo me miraban de forma acusadora. En presiso momento, sus sentimientos a por mí tenian un tinte rojo sangre, podía ver sus