Al día siguiente
Charlotte no despertaba. Aunque no había tenido mala noche, seguía durmiendo como si el lugar no fuera desconocido para ella. Algo que molestaba a Curthwulf, quien la ve demasiado cómoda para su gusto.
Serio, se marcha de la habitación y camina hacia las afueras del castillo, con intensión de comunicarse con su gente. Debido a su resumida manada y todos los problemas que ha enfrentado, ha tenido que recurrir a sus antiguos métodos.
— ¿Qué noticias me tienes? — pregunta Curth