CAPÍTULO 32
Pero eso es lo que Jack siempre hace.
Lo sé, lo sé, no debería pensar en ese bastardo. Pero todavía no le he contado a Greyson lo que pasó esa noche. Por qué corrí hacia el bosque.
Me duele pensar en eso, revivir esa parte de mi vida. La parte triste y deprimente.
Ojalá pudiera seguir viviendo en el presente. Pero él tiene derecho a saberlo.
—Espera, Grey —digo débilmente, agarrando su mano justo cuando está llenando la bañera. Abro mis ojos como los de un ciervo y lo miro.
Fruncien