Mundo de ficçãoIniciar sessão—La verdad, Harry, es que esta pieza me la regaló alguien muy especial. —Su voz salió suave, pero segura—. No fue comprada, ni subastada. Es un detalle personal que me entregaron como... bueno, como un símbolo.
Harry ladeó la cabeza, visiblemente intrigado.
—Un símbolo, dices. ¿De qué?
Amira lo miró con una sonrisa que decía más de lo que las palabras podían expresar.
—De una conexión que no muchos podrían entender. —Respondió de manera enigmática, dejando la expli







