David se acercó y la beso con suavidad, luego se separó de ella, y sin dejar de mirarla comenzó a quitarse la ropa, Amira lo miró, intrigada, y con una risa traviesa, le dijo: -Mi querido Alfa, pero, eso ya lo he visto, aunque nunca es suficiente. -Él se rió ante su picardía, disfrutando de la chispa en sus ojos.
-Mi querida Luna, sé que ya lo has visto y sobre todo que te gusta mirlo, pero… - contestó él, con una sonrisa maliciosa, -no es a mí a quien quiero que veas. Te presento a Zeus -dicho