El claro quedó en silencio después del duelo.
No era el silencio tranquilo que llega después de una victoria.
Era uno incómodo.
Pesado.
Como si todos estuvieran esperando que alguien dijera algo para romper la tensión que seguía suspendida sobre el territorio de Alek.
Sasha permanecía de rodillas sobre la tierra húmeda. La sangre descendía lentamente por su cuello, formando líneas oscuras que desaparecían bajo el cuello desgarrado de su ropa. Su respiración era irregular y el enorme cu