“CORRAN!” Lucian rugió, transformándose a media palabra.
Aria se transformó simultáneamente, sintiendo su loba explotar hacia afuera. Anastasia hizo lo mismo, su pantera negra emergiendo en destello de oscuridad.
El aire explotó con sonido de disparos.
Balas silbaron pasándolas mientras corrían de vuelta hacia sus líneas. Aria sintió una rozada su costado, otra enterrarse en su muslo trasero. El dolor era agudo pero distante, ahogado por adrenalina.
Llegaron a la primera barricada segundos ante