Los días pasaron en Brasov, la calma nuevamente reinaba en el palacio, Daven se había hecho cargo de todo incluso de conversar con Mark por lo sucedido con su padre, el hombre estaba decidido a romper el acuerdo y desaparecer de Brasov, pero el poder persuasivo de Daven lo hizo cambiar de opinión.
Daven le aseguró que eso no volvería a pasar y que su gente estaría protegida de cualquier ataque a fin y al cabo ambos se beneficiarían, Mark aceptó con la única condición de hacer negocios solo con